El campeón olímpico de boxeo cubano Julio César La Cruz PERDIÓ perdió 1-4 ante el uzbeko Turabek Khabibullaev los Cuartos de Final del Mundial de Boxeo de la IBA con sede en Dubai, Emiratos Árabes.
Con esta derrota solo se mantiene en pie el guantanamero Arlen López. Otro evento mundialista para el olvido de Cuba, y en el caso del camagüeyano, cada vez se aleja más de lo que una vez fue.
La derrota de Julio César La Cruz, marcó uno de los momentos más duros para el boxeo cubano en los últimos años.
Medios como Periodicocubano.com calificaron la derrota como “aplastante”, destacando que La Cruz, capitán histórico de los Domadores, no pudo imponer su experiencia ni su técnica defensiva ante un rival más joven y agresivo.
El uzbeko dominó con presión constante, volumen de golpes y una mejor adaptación al ritmo del torneo, dejando al cubano sin respuestas claras en la mayoría de los asaltos. Boxeo Cyubano describió la velada como “aciaga” para Cuba, con tres eliminaciones en cuartos —incluyendo a Fernando Arzola y Giorvis Salfrán— que dejaron al equipo sin opciones de podio, salvo el bronce asegurado por Arlen López en otra división.
Notifight.com y otros portales especializados coincidieron en que esta caída representó un golpe simbólico: La Cruz, doble oro olímpico (Río 2016 y Tokio 2020) y múltiple campeón mundial amateur, llegaba como figura estelar tras un 2025 irregular.
Su paso al profesionalismo (con récord invicto de 4-0 hasta entonces) y su regreso al amateur para mantener opciones rumbo a Los Ángeles 2028 no bastaron para revertir el declive percibido. El sitio enfatizó que la derrota coincidió con la despedida de Rolando Acebal como jefe técnico de la selección, añadiendo dramatismo a un fracaso colectivo.
En la prensa cubana e internacional, como CiberCuba y Olympics.com (que cubrió otros mundiales), se resaltó el contraste con ediciones previas: Cuba, potencia histórica, solo logró un bronce en todo el torneo, la peor actuación en décadas en un Mundial IBA.
Analistas criticaron la selección reducida (solo cuatro pugilistas) y las ausencias notorias de figuras como Erislandy Álvarez o Saidel Horta, decisiones que lastraron las expectativas.
Cubita Now señaló que La Cruz intentó imponer su estilo escurridizo y contragolpeador, pero Khabibullaev neutralizó sus intentos con una guardia alta y avances sostenidos, frustrando cualquier remontada.
La reacción en redes y medios fue de decepción mezclada con respeto al legado. Fuentes como Diario de Cuba y El Nuevo Herald recordaron que este tropiezo llega tras la eliminación en semifinales del Mundial World Boxing de Liverpool (septiembre 2025) ante el kazajo Aibek Oralbay por 2-3, donde La Cruz al menos se llevó bronce. Sin embargo, la de Dubái fue más tajante: sin medalla y con críticas al estado actual del boxeo cubano, afectado por migraciones, recursos limitados y la división entre IBA y World Boxing.
A pesar del revés, algunos analistas ven luz al final: La Cruz, designado retador mandatorio WBA bridgerweight tras su victoria profesional en abril 2025 sobre Dilan Prašović, podría enfocarse en el profesionalismo para un título mundial contra Muslim Gadzhimagomedov. Fightnews.com y Tapology destacaron que, pese a la edad, su técnica sigue intacta y podría redimirse en el pago por ver.
El consenso en la prensa es que esta derrota no borra el legado de La Cruz —uno de los más grandes amateurs cubanos—, pero expone las grietas de un sistema en transición.
Para el boxeo cubano, diciembre 2025 en Dubái fue un recordatorio doloroso: la grandeza no es eterna sin renovación ni apoyo. La Cruz, con dignidad, prometió seguir luchando por París o LA28, pero el camino ahora parece más cuesta arriba que nunca.








